Un taxista de Vigo condenado por violar a una pasajera en un descampado se libra de la cárcel

E. V. Pita VIGO

VIGO

Imagen de archivo de taxis circulando por Vigo
Imagen de archivo de taxis circulando por Vigo Oscar Vázquez

La clienta iba con unos amigos que volvían de la zona de copas y fue la última en apearse. El acusado pagó 9.000 euros a la víctima antes de la vista judicial y aceptó dos años de prisión aunque insistiendo a la jueza en que el acto fue consentido

08 dic 2025 . Actualizado a las 13:52 h.

Un taxista de Vigo ha aceptado 2 años de cárcel (sin ingreso en prisión) por una agresión sexual completa a una pasajera en un descampado en agosto de 2024. La víctima subió al taxi con unos amigos en la zona de copas de Vigo y fue la última en apearse, lo que aprovechó el chófer para tener relaciones sexuales no consentidas con su clienta. El implicado abonó 9.000 euros de indemnización a la víctima minutos antes de entrar en la vista por conformidad que se ha celebrado este viernes en la quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo.

El implicado insistió ante el tribunal que «yo no abusé de nadie» pero se declaró culpable porque la Fiscalía le pedía 12 años de cárcel. Finalmente, el Ministerio Fiscal le benefició con una atenuante muy cualificada de reparación del daño al haber abonado la indemnización. La condena se le suspende durante cinco años pero no es firme porque el abogado se reserva el derecho a recurrir porque no está de acuerdo con que se le prohíba ejercer un oficio relacionado con menores, ya que la víctima es adulta. La Fiscalía le explicó sin éxito que ahora por ley esa prohibición se añade siempre en las agresiones sexuales.

El acusado también aceptó 5 años de libertad vigilada, prohibición de acercarse a la víctima a menos diez metros o comunicarse con ella durante cinco años y la asistencia a cursos de educación sexual.

A la salida, en los pasillos, el taxista dio su versión: «Me lie con la chica, fue consentido». Piensa que cayó en una trampa. Insistió en que durante más de dos décadas de oficio no tuvo ninguna queja profesional.