Quique Domínguez admite que no encuentran explicación a lo que les está ocurriendo
10 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El Balonmán Cangas tiene un serio problema que amenaza su continuidad en la Liga Asobal: las desconexiones durante los partidos. Hasta la fecha, solo ha sido capaz de puntuar en tres (dos triunfos y un empate) y la mayoría de las derrotas han llegado tras una fase de partido en la que los rivales firman parciales insalvables.
«Es algo que nos tiene muy desconcertados, porque no encontramos una solución. Es algo tan inexplicable como repetido. Ves los primeros 15 minutos y ves los siguientes 15 de todos los partidos y no te lo crees. Lo puedes creer un día, dos o tres, pero que te pase en once partidos es una cosa exageradísima», indicia el entrenador, que admite: «No le encontramos una explicación a lo que nos está pasando en los segundos tramos de las primeras partes. Por más que vamos haciendo rotaciones y buscando soluciones, no las encontramos».
Por norma, el peor tramo del partido para los cangueses resultan la parte final de las primeras mitades tras dar la cara en los inicios. «Entramos muy bien al partido, pero ese parcial cambió totalmente el guion del encuentro. Es algo que se viene repitiendo y que nos está haciendo mucho daño», reconoce el entrenador pontevedrés.
Los cangueses, que están pendientes de la lesión del cubano Ángel Rivero, visitan el viernes al Bidasoa, uno de los grandes de la liga, y antes del parón de Navidad también deben jugar en Andalucía con el Puente Genil y recibir en casa al reconstituido Ciudad Real, uno de los rivales por la salvación. Los de O Morrazo son colistas con cinco puntos, a dos de la salvación, en una liga muy ajustada. Los de Quique Domínguez están ante uno de los años más complicados.