En la década de los años ochenta del siglo XIX, el Concello de Vigo comenzó a abrir los viales superiores a Príncipe
06 ene 2026 . Actualizado a las 02:25 h.La corporación del Concello de Vigo acordaba, en la sesión plenaria del 9 de diciembre de 1885, denominar como calle del Progreso a la vía intermedia entre el Príncipe y la Ronda. En aquellos años comenzó la apertura de los viales superiores al Príncipe. No fue una tarea fácil porque ese terreno se encuentra en plena pendiente.
Cuando el Concello olívico emprendió la urbanización de la zona contempló la realización de una calle longitudinal y varias transversales. La primera de ellas es la que fue consagrada al progreso. El nombre vino marcado por el crecimiento que experimentó la ciudad en aquel tiempo, así como por las nuevas tecnologías, que en la ciudad estaban representadas, entre otras cuestiones, por la llegada del ferrocarril o de la iluminación pública por gas fluido.
Vigo vivía una época de progreso vertiginoso. Tras la caída de las murallas, la ciudad se expandía hacia el este por la zona que hoy ocupa la alameda y sus calles adyacentes. Fue ese el primer ensanche.
El segundo se emprendió por encima de Príncipe, vial que había nació como carretera de acceso a la ciudad desde la Meseta. Ese nombre fue oficializado en marzo de 1861 como homenaje al hijo de Isabel II, que reinaría con el nombre de Alfonso XII.
En el plano de Vigo elaborado por Francisco Coello en 1856 se puede apreciar que toda la parte superior de la calle del Príncipe es una sucesión de campos con algunas casas individuales situadas a pie de caminos secundarios.
El estirón urbanístico de la zona aparece reflejado en el plano de Manuel Fernández Soler realizado en 1880. Ya hay una intención de actuar a modo de plan general para los años venideros. Aparece la Ronda, que conecta Príncipe con Pracer y, en medio, una travesía longitudinal y tres transversales, una de ellas denominada como calle del Circo, debido a que allí se estaba construyendo el Teatro circo Tamberlick. Es la calle que hoy en día se denomina Eduardo Iglesias. Las otras todavía carecían de nombre oficial. No forman cuadrículas exactas debido a la inclinación del terreno.
Creación de un barrio
La calle del Progreso no se abrió toda al mismo tiempo. Su conexión actual con la calle del Pracer no llegó hasta los primeros años del siglo XX. Para entonces ya aparecen en los planos las calles Tres Portiñas, que hoy conocemos con Doctor Cadaval, López de Neira y Velázquez Moreno, una zona que tradicionalmente se denominó Fervenza debido a las acumulaciones de agua que descendía en determinadas épocas del años desde O Castro.
A finales de 1886, el gobierno municipal ordenaba realizar el estudio de las alineaciones de las viviendas en Tres Portiñas, aunque la calle todavía tardaría algún tiempo en completarse. Sería en 1926 cuando el Concello decide ponerle el nombre de Doctor Cadaval.
En esos mismos años son numerosas las referencias que aparecen en las actas de los plenos municipales a las concesiones de permisos de edificación en la zona. Personas tan influyentes en la vida viguesa de la época, como Augusto Bárcena o Manuel Santos, construyen edificios en la zona, no siempre con la intención de vivir en ellas, sino con la idea de ponerlas en alquiler ya que la ciudad vivía un momento de gran crecimiento demográfico.
Hasta tal punto que en 1908 se construye un gran mercado entre las calles del Progreso y la Ronda para abastecer a los nuevos habitantes del barrio. Sería el segundo mercado cubierto que se construía en la ciudad tras la apertura del situado en A Laxe. Fue una obra proyectada por Benito Gómez Román y continuada por Jenaro de la Fuente Domínguez. El edificio original, de bella factura, se mantuvo en pie hasta mediados de los años setenta del pasado siglo, momento en el que fue demolido para realizar un nuevo proyecto.