La escolta canterana, del 2007, aprende y se asienta en el primer equipo al tiempo que tiene protagonismo en la histórica racha del club
03 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Paula Salinas, canterana nacida en el 2007, está viviendo una temporada de ensueño en su desembarco en el primer equipo del Celta de la Liga Challenge. A nivel individual, porque ya acumula 333 minutos de juego repartidos en 22 partidos con una anotación de 85 puntos y porque a nivel colectivo, el equipo encadena 21 jornadas sin perder y es un claro candidato al retorno a la Liga Femenina. La escolta forma parte del trío de canteranas que están coleccionando minutos conjuntamente con Uxía Rodríguez, que también está solo en dinámica del primer equipo, y con Naiara Martínez, que alterna con el júnior celeste. «Solo podemos estar agradecidas por esta oportunidad», destaca.
«Estoy muy contenta. Cris está temporada me está dando mucha confianza y en la cancha me siento muy cómoda. Mis compañeras me están dando esa oportunidad, estoy siendo más yo, estoy más acoplada al grupo y estoy más cómoda y contenta», comenta Paula Salinas de su primer año en el baloncesto profesional. Jugadoras como Deva Bermejo, Diana Cabrera o la capitana, Sara Vidal, le están ayudando mucho. «No tengo ninguna queja».
La porriñesa no tenía claro su papel en el equipo al inicio de temporada, pero ahora ya no duda de que lo más importante es estar preparada. «Al principio no conocía mucho el equipo, pero a medida que pasan entrenos y semanas, ya sabes tu rol, el papel que puedes tener, el protagonismo... Hay que tener la mentalidad de saber estar y yo por ahí no tengo problema, estoy muy contenta del protagonismo que me están dando». Sabe que el suyo es un rol más defensivo (se le considera una especialista) pero poco a poco se está «soltando más en ataque».
En Castellón, el pasado sábado, fue una de las destacadas en un partido que le costó a las celestes enderezar por la falta de efectivos y el cansancio. Paula anotó diez puntos, tuvo un 100 % en los triples, capturó cuatro rebotes y acabó con 25 de valoración. «Quedé bastante contenta, estuve muy cómoda, salieron bien las cosas y tuve oportunidades tanto en ataque como en defensa bien». Todo, después de jugar dos partidos en el margen de 48 horas y con dos viajes de por medio. «Fue duro. Para el primer partido viajamos el mismo jueves y jugamos por la noche, al día siguiente fuimos a Valencia, tuvimos un día de descanso y al otro, partido en Castellón». Este escenario tuvo su incidencia en un duelo que finalmente sacaron con solvencia.
«Ganar nos da seguridad»
A nivel colectivo, Paula Salinas está siendo protagonista de una temporada para la historia, porque desde la refundación, en 1996, el cuadro vigués nunca había ganado tantos partidos consecutivos: 21. En total, son 22 de 23 posibles. «Ahora mismo, el ganar nos da seguridad. A cada partido vamos con más ganas y no nos relajamos aunque estemos ganando todo, porque eso no significa que en el siguiente no podamos perder y si se pierde, cabeza alta», comenta la escolta. Aun así, el primer puesto está muy caro porque el Azulmarino mantiene el pulso y tiene el coeficiente particular ganado con las viguesas. «Esta liga es muy a lo loco, puede pasar de todo y a nosotros solo nos queda luchar y seguir trabajando. Si se puede subir en el primer puesto, perfecto; si no, a los play off sin problema».
Paula Salinas, que el pasado verano se colgó el bronce Mundial con la selección española sub-19, sabe que ahora le queda «lo más duro, la recta final, y hay que trabajar día a día», y el primer escollo llegará el viernes (20.45 horas) a Navia. «Va ser duro, ellas tienen muy buen equipo, también a nivel físico, pero yo confío en que lo vamos a sacar», cuenta del Ardoi navarro, un viejo conocido que en la actualidad ocupa la quinta posición con 16 triunfos.
Todo, en un año que la porriñesa se toma como un máster. «Este año para mí es aprendizaje para lo que viene para el año y durante el tiempo que me toque el baloncesto a nivel profesional. Estoy muy contenta». Tiene muchos motivos.