La capitana quiere un adiós con título

VIGO

GUARDÉS

María Sancha, que deja el club, es una de las supervivientes de la anterior final europea de un Guardés que defiende cuatro goles de ventaja este domingo

21 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Guardés quiere el broche de oro a la temporada y al paso por el club de entrenadora y un buen puñado de jugadoras. Pero, como deja claro una de esas integrantes del equipo que se despiden, la capitana, María Sancha, tienen claro que no está nada hecho, que haber ganado por cuatro goles al Michalovce en la ida de la final de la EHF European Cup es un paso importante, pero que queda mucho que pelear para ser campeonas.

Sancha recalca que el partido de ida fue «muy duro» y el resultado, sumado a lo que mostró el rival, hace que vean «la eliminatoria totalmente abierta». «A pesar de la renta que nos llevamos, en el minuto 57 o 58 íbamos ganando de uno y sabemos que no va a ser nada fácil», enfatiza. Descarta que el equipo pueda confiarse, precisamente porque experimentaron lo mucho que les exigieron. «Digamos que maquillamos el marcador, pero tenemos que ser conscientes de lo complejo que es el partido que vamos a jugar», señala. Cree que lo son y proclama que están con «ganas de que llegue el domingo para luchar y darlo todo».

Del conjunto eslovaco admite, además, que les sorprendió en cierta medida en el primer asalto. «Pensábamos que igual estaban menos acostumbradas a una defensa abierta como la que hacemos nosotras. Se adaptaron bien y supieron ponérnoslo difícil», ahonda. De cara a la vuelta, vaticina que las defensas serán, de nuevo, fundamentales. «Tenemos que estar muy fuertes ahí. Ellas tienen grandes lanzadoras desde fuera, cosa que aquí no acostumbramos a hacer, somos más de uno para uno o de fintar», desgrana. También apunta que la portería va a ser determinante: «Su portera tuvo una efectividad bajita y espero que la siga teniendo».

Además, la vuelta en casa siempre es una ventaja que no se puede pasar por alto, máxime cuando se habla de A Sangriña, donde cuentan con una afición que se entrega la máximo. «Está claro que es un plus. Ellas, en semifinales, perdieron de cinco fuera y ganaron de seis en casa. Tenemos la confianza de que les dé miedo ya solo estar en el pabellón, pues lo esperamos completamente lleno», afirma.

Y tanto ellas como su afición ansían resarcirse también de la final perdida de la Copa de la Reina. «La semana posterior fue más dura. Jugar tres partidos seguidos implica un desgaste físico y mental grande. También tuvimos el viaje a Eslovaquia y fue más compleja», frente a esta, en la que el equipo se ha «recompuesto». «Hemos descansado y nos estamos preparando para ver qué podemos hacer», desliza.

Para Sancha, la temporada no es sobresaliente si no hay título. Y lo razona. «En el playoff, nos eliminó el Porriño muy prontito y fuimos cuartas; creo que se podía haber quedado más arriba y que perdimos algunos partidos que no debimos haber perdido», admite. En la Copa de la Reina considera que firmaron «un torneo muy bueno, con lucha y garra pese a no poder ganar» y en la competición europea queda «la guinda del pastel, para terminar con buen sabor de boca».

La capitana es una de las supervivientes de la anterior final europea del club, aunque procura no tenerlo presente. «Fue una aventura bonita en Turquía, que nos dejó buen sabor de boca. Me quedo con los momentos vividos con el equipo y, siendo sincera, no me quiero acordar mucho de la final ahora», recalca. Se centra en «vivir el presente y que sea lo que tenga que ser», aunque sí admite cierta espina clavada que «ojalá» poder quitarse.

Este título también sería la mejor despedida para Sancha, que jugará en el Málaga el próximo año. «Fue una decisión difícil. Estoy a gusto aquí, como en casa, siento que es mi segundo hogar. También es un salto que me da miedo, pero hablé con el club y vimos que era el momento», explica con naturalidad. Añade que estos años le han «marcado», que espera volver, ya sea o no como jugadora, y que quiere irse celebrando. «Está claro que no hay mejor manera de despedirme que levantando un título. Ojalá se dé», finaliza.