Los helechos se comen al «Pezseto» de Vigo

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO

E. V. Pita

La escultura ajardinada se inspira en la icónica obra Puppy de Jeff Koons y pretendía convertirse en un símbolo de sostenibilidad verde en el corazón de la mayor ciudad de Galicia. Ahora, la madreselva impide apreciar su figura en forma de sardina

26 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Pezseto es una escultura metálica con figura de pez y revestida con plantas ornamentales que corona las rampas mecánicas de la Gran Vía de Vigo. El Ayuntamiento encargó esta instalación paisajística para embellecer el tramo previo a la plaza de España con la idea de que se convertiría en un punto «instagrameable» de la ciudad. El Concello de Vigo se inspiró en la icónica obra Puppy de Jeff Koons y pretendía que su versión viguesa se convirtiese en un símbolo de sostenibilidad verde en el corazón de la mayor urbe gallega. La idea era que las decenas de plantas naturales que adornaban la figura de metal aportasen un toque de color y frescor al tráfico de la avenida más concurrida del centro de Vigo. Simbolizaba el compromiso de Vigo con la movilidad sostenible y la creación de espacios más verdes y saludables.

Desde esa cota se observa la cuesta de Gran Vía, el monte de A Guía, el puerto y la ría de Vigo, lo que suele atraer a turistas para sacarse selfis. Ahora son inviables las autofotos porque la figura en forma de sardina está plagada de vegetación que crece sin control de forma natural.

Actualmente, los helechos han invadido todo el monumento hasta cubrirlo por completo, lo que le confiere una imagen de figura fantasmagórica y evidencia su estado de abandono. El ojo de pez ha sido invadido por las plantas.

El destino de esta escultura de jardinería, ubicada en el cruce de la calle Nicaragua, recuerda a la última época del popular Dinoseto, cuando el servicio de mantenimiento dejó de podar al dinosaurio vegetal y de reponer sus hojas secas en el parque de la Alameda, donde cayó en el olvido.

A los pies del Pezseto, se observan unas vallas de obra colocadas por unos operarios durante una reparación del firme.