Aislados en Gondomar

GONDOMAR

Crónica | Una familia en apuros Un camino estropeado desde diciembre del año pasado impide a unos vecinos de Mañufe llevar combustible hasta su vivienda y vaciar la fosa séptica. Pasaron el invierno sin calefacción.

07 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Una familia del barrio de Sequiña, en la parroquia gondomareña de Mañufe, vive parcialmente incomunicada desde que el pasado día cinco de diciembre un camión sufrió un accidente en el camino público por el que se accede a su vivienda. El conductor se equivocó de dirección y cuando quiso maniobrar para dar la vuelta acabó volcando el vehículo de alto tonelaje y con exceso de carga sobre un muro. El incidente provocó el desprendimiento de una parte del vial, que se quedó con una sección de menos de un metro y medio. La consecuencia es que ya no pueden pasar camiones por este lugar, lo que ocasiona un verdadero problema para los afectados. José Luis Rodríguez Hermo, empleado de limpieza en Citröen, está cansado de reclamar ante las autoridades locales y cada día que pasa aumenta su preocupación. Hasta su casa no puede llegar el camión que les suministra combustible, ni tampoco tienen la posibilidad de vaciar la fosa séptica. Esta situación les obligó a vivir con mucha austeridad durante el pasado invierno, en el que, como medida de ahorro, prefirieron no encender la calefacción. Ahora en el depósito le quedan 150 litros de gasoil, lo que significa agua caliente para dos meses en esta vivienda en la que también viven su mujer, sus suegros y un hijo de siete años de edad. Pero lo que más les preocupa es vivir con la preocupación de que, en caso de una emergencia, una ambulancia no podría llegar hasta la puerta de la casa. La falta de acuerdo sobre quién es el responsable de arreglar los desperfectos explica que tengan que esperar tanto tiempo para que su vida vuelva a la normalidad. El Concello pide daños y perjuicios tanto a la empresa del conductor del camión que provocó el accidente como a la compañía de seguros. Para no dilatar el problema indefinidamente, el alcalde, Carlos Silva, decidió hace quince días contratar la obra a costa del Ayuntamiento, pero luego emprenderá acciones legales contra los autores del accidente. Sin embargo, las obras no han empezado todavía porque la constructora tiene que pedir permiso a los propietarios de otras fincas colindantes, por lo que los afectados por este problema aún no han recuperado la calma.