El traslado del colegio de Chapela por las obras de Rande se demora en Hacienda
REDONDELA
La compra de los terrenos por parte de Audasa debe cumplir la ley antiblanqueo
13 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El traslado del colegio Igrexa de Chapela, afectado por la ampliación de la autopista, a su nuevo emplazamiento en el barrio de Cidadelle va a prolongarse más de lo deseado por los padres de alumnos. La causa es la Ley contra el Blanqueo de Capitales. El Ministerio de Economía obliga a examinar con lupa la operación, que ya tiene el visto bueno de Fomento.
La teniente de alcalde de Redondela y concejala de Urbanismo, María del Carmen Amoedo, señala que la venta de terrenos de la Sareb debe cumplir el protocolo legal. Esta tiene que comprobar que ningún miembro de la sociedad que adquiere sus inmuebles está blanqueando dinero. Por ello ha requerido a Audasa que detalle las sociedades en el extranjero que están en manos de sus accionistas. A Audasa no le ha hecho gracia este petición. El abogado de la empresa de autopistas señaló en una reunión con el Ayuntamiento y con representantes del Ministerio de Fomento que no entendía «por qué la Sareb no se fía de Audasa». Amoedo señala que la comisión de Economía y Hacienda actúa con meticulosidad y que hasta que no se resuelva este trámite no se podrá firmar la compraventa de los terrenos para el colegio en una notaría de A Coruña.
Precio
El departamento de Ana Pastor autorizó la conversión de los terrenos cercanos a la autopista que ocupan 33.000 metros cuadrados en un espacio dotacional donde se construirá el nuevo colegio y la guardería pública.
El secretario general de Infraestructuras del Ministerio, Jorge Urrecho, informó al alcalde el pasado 11 de agosto que la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) aprobó la propuesta del Concello de Redondela de adquirir 33.000 metros cuadrados ubicados en el barrio de Cidadelle para construir en ellos las nuevas dotaciones educativas.
El Ayuntamiento de Redondela aprobó en marzo esta propuesta. En este suelo se iba a construir en su día una urbanización de chalés adosados, pero Urbanismo no dio el visto bueno. La promotora no pudo devolver el crédito y Caixanova se quedó con ellos. Al crearse Abanca, este lastre inmobiliario pasó a la Sareb, el denominado banco malo donde fueron a para todos los activos bancarios cuya liquidación resultaba difícil. La concejala de Urbanismo, María del Carmen Amoedo, señala que en su día los terrenos fueron valorados en millón y medio de euros pero Audasa va comprarlos por un precio inferior. Y es que la idea es que Audasa adquiera este suelo y se lo ceda al Concello, que posteriormente lo pondrán a disposición de la Xunta para construir las infraestructuras educativas.
Las obras de ampliación afectan solo parcialmente al actual centro educativo, pero los trabajos van a suponer un gran incordio para la comunidad docente, por eso se van a postergar hasta las vacaciones escolares.