Numerosos vecinos, la comunidad escolar de la Inmaculada y representantes de los venezolanos residentes en Marín guardan cuatro minutos de silencio rematados por un largo aplauso para mostrar su solidaridad con las familias que sufren las consecuencias de los seísmos
La directora del colegio de la Inmaculada, donde estudian los dos niños de esta familia: «Estamos toda la comunidad educativa muy consternados, muy afectados, aunque tenemos la esperanza de que aparezcan»