En un ensayo del vuelo fatal, Andreas Lubitz realizó estas operaciones cortas, muy puntuales y de apenas unos segundos de duración en el viaje de ida entre Düsseldorf y Barcelona
Un análisis de 2013 de la Organización Civil Internacional de la Aviación reflejaba la existencia de serios déficits en el seguimiento de la salud mental de los pilotos
El primer análisis señala que Andreas Lubitz recurrió al piloto automático para iniciar el descenso y que lo modificó posteriormente en varias ocasiones para aumentar la velocidad del aparato
El fiscal que dirige la investigación ha pedido paciencia dado que el número de muestras no significa necesariamente que todas las víctimas hayan sido encontradas, ni identificadas