En concreto, se acusa a los tres clubes de haber amañado sus encuentros, permitiendo al equipo estambulí proclamarse campeón gracias a la diferencia de goles frente al Trabzonspor.
Entre los arrestados también hay futbolistas como los internacionales Serkan Calik, delantero del Gençlerbirligi, y Serdar Kulbilge, portero del Ankaragücü.