Pinochet, con la ayuda de asesores, desvió millones de dólares de gastos reservados a cuentas que mantenía en el extranjero, algunas de ellas abiertas con nombres falsos
«Colonia», una película solvente situada en el Chile de los primeros días del golpe de Estado de Pinochet, que precipita las desventuras de una pareja de jóvenes alemanes