En poder de los rebeldes desde hacía casi un año, la ciudad se encuentra en un importante corredor en la provincia de Homs que comunica Damasco con las localidades costeras mayoritariamente alauíes, una secta surgida del chiísmo a la que pertenece el presidente sirio, Bashar al Assad
La decisión va en el sentido deseado por Gran Bretaña y Francia, que llevaban meses reclamando la posibilidad de entregar armas a las fuerzas de la oposición moderada