Los caminantes suelen avisar de la presencia del animal cuando ya han pasado kilómetros, lo que está supone un grave problema para los dueños, protectoras y servicios de emergencia
Miguel Ángel, Susana y la pequeña Alba están haciendo el Camino Portugués y se hartaron de llamar en busca de posada para sus equinos. Aún no saben qué harán la última noche