Unas cinco mil personas según los convocantes se movilizaron ante el Concello para reclamar más medios para el cuerpo, según la Policía Local fueron 2.500; hubo gritos con peticiones de dimisión para el alcalde, un minuto de silencio por el fallecido en el incendio de Recimil y una suelta de globos por el efectivo que sufrió una amputación