13 sep 2001
«Te quiero... por si no te veo más»
Pasajeros de los aviones secuestrados llamaron desde los móviles a sus familiares para despedirse cuando supieron que iban a morir La pesadilla que vivieron Nueva York y Washington comenzó minutos antes para 266 ocupantes de los cuatro aviones secuestrados en Boston. Sólo los terroristas sabían que su viaje iba a ser el más trágico de la historia. «No os preocupéis, va a ser rápido», llamó uno de los pasajeros del vuelo 11 procedente de Boston con destino Los Ángeles para despedirse de su padre. Este avión acabó empotrado en una de las Torres Gemelas de Manhattan.
REDACCIÓN