Habla sin tapujos de su última roja y espera que Caparrós y Pekerman no le pasen factura en lo que queda de Liga y en la convocatoria para el Mundial de Alemania.
El asturiano lamenta la baja de Jorge, «un gran amigo», duda de que vaya a tener más minutos y recuerda que ha guardado silencio sobre su ostracismo por el bien del club