Estas pérdidas han provocado un agujero patrimonial al FROB de 1.609 millones de euros, por lo que el Estado ha tenido que salir a su rescate, pero sin inyectar dinero, sino con la conversión de un préstamo concedido a la sociedad por importe de 3.000 millones
Ana Botín paga un euro por una entidad con 150.000 millones en activos y los 300.000 accionistas pierden toda su inversión tras la resolución urgente del banco acordada por el BCE