Desde 1990, el área afectada por episodios extremos de fusión ha aumentado a un ritmo de 2,8 millones de kilómetros cuadrados por década, y la producción de agua fruto de la fusión del hielo se ha multiplicado por seis
Un estudio internacional liderado por Azti constata que el calentamiento del océano empuja la especie hacia el norte y pierden importancia ecológica áreas de reproducción como el Mediterráneo o el golfo de México