Nueve ejemplares llegados de Noruega vivirán en un jaulón de grandes dimensiones en Pimiango, dentro de una iniciativa que pretende reintroducirlos en la península
El Kirkella, el barco que solía suministrar el 10 % del pescado para el afamado plato británico, está parado a la espera de que el Reino Unido firme un pacto bilateral que le permita volver a trabajar en el Ártico