La acusada, entre lágrimas, explicó en un juicio que en el 2015 estaba arruinada y le era «imposible» asumir la deuda que le reclamó la agencia tributaria: «Es una locura, es inasumible, no la podría pagar ni en cuatro vidas». Y abroncó al fiscal y a la abogada del Estado: «Ustedes me metieron en este lío»
E. V. PITA