La defensa presentó un recurso de apelación solicitando una rebaja de la pena de Montserrat González, autora confesa del asesinato de Isabel Carrasco, y la absolución de su hija
A Florentino Oitabén Corona le llamaban El Palomo, «porque siempre iba impecable, con su camisa blanca y muy limpia, se notaba la mano de su mujer, que era costurera».
Las acusaciones particulares en el juicio por el asesinato de Isabel Carrasco consideran que el certificado del préstamo bancario de su vivienda no es suficiente garantía
El magistrado condena a Montserrat González a 22 años de prisión y a su hija Triana a 20, por matar a la presidencia de la Diputación. La policía local seguirá en libertad condicional hasta que se resuelvan los recursos anunciados por su abogado.
La policía local reitera su inocencia en el alegato final, mientras que Triana reitera que fue acosada sexualmente. La asesina confesa ha renunciado a su derecho a la última palabra