En todo caso, Parga Veiga entendería que el archipiélago se adhiera a este parque nacional de la misma forma que lo están Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada
Barbanza, Noia y Muros eran las zonas de descarga de los grandes contrabandistas arousanos, que encontraron en sus arenales las pistas de aterrizaje de sus lanchas