El Gobierno brasileño sufre un duro desgaste de imagen, enredado en debates estériles, lastrado por ministros polémicos e incapaz de aprobar medidas prácticas
El presidente considera que el levantamiento castrense fue un movimiento «de civiles y militares» que permitió derrotar a las guerrillas izquierdistas e impedir la instalación de un régimen comunista en el país