Torres reprochó al Gobierno su «pasividad», y solicitó a los dirigentes españoles que planteen ante la UE una excepción con el lirio, mientras se elabora un estudio científico serio y riguroso sobre las reservas existentes.
Según los empresarios, si no se altera el total admisible de capturas (TAC), unas 3.000 personas se quedarán sin empleo, pues esta actividad genera unos 400 puestos de trabajo directos y unos 3.000 indirectos solo en Ribeira.