Cuando llega la borrasca, Alberto, Óscar, Roberto y Xosé, cuatro kayakistas extremos, salen a navegar entre acantilados y alerta roja. Solo ellos en Europa practican el kayak oceánico extremo, un deporte de riesgo con más seguidores en Canadá y Estados Unidos. Les gustan las olas de 5 metros y vientos de más de 100 kilómetros por hora
Eduardo Rolland