La sociedad que genstionará los activos inmobiliaros tóxicos ha dado entrada a solo cinco inversores privados: el Santander, con 164 millones; Caixabank con 118 millones; el Sabadell con 66 millones; el Popular con 57 millones; y Kutxabank con 25 millones
Considera que «la debilidad económica, los recortes en el sector público, las medidas de austeridad y el alto desempleo» debilitarán «la calidad crediticia»