Interpol tardó más de cinco meses en recibir la orden de busca y captura contra Oubiña
UN «CAPO» ESCURRIDIZOLa comunicación fue cursada semanas después de la detención del narcotraficante arousano en la frontera suiza Un combinado formado por una importante dosis de suerte y otras proporciones no cuantificadas de negligencia judicial y burocracia policial aparecen como la explicación más plausible de la rocambolesca huida del «capo» cambadés Laureano Oubiña Piñeiro a lo largo y ancho de la Europa de Schengen. En plena era de las comunicaciones electrónicas, la orden internacional de busca y captura contra el narco gallego no llegó a la sede central de Interpol en Lyon hasta el día 23 de marzo. Ello sería suficiente para explicar por qué la policía suiza le dejó marchar a mediados de febrero después de retenerle en un puesto fronterizo con Alemania.