La creciente multiplicación de problemas derivados de incertidumbres como la guerra comercial, las tensiones de los emergentes o el «brexit» han puesto de manifiesto la necesidad de dar una vuelta de tuerca más a la vía del multilateralismo. Ocurre que esa nueva perspectiva vinculada a la cooperación internacional está colisionando con la desconfianza que muestran actores protagonistas como Estados Unidos y China, un palo en la rueda de esa visión global que demanda el escenario actual
Luis Caramés Viéitez