Con 80 años, este ingeniero industrial gallego, que también trabajó en las obras de Alcoa, la central de Meirama o las primeras firmas de Amancio Ortega, sigue al pie del cañón
Industria recalca su decepción con el estatuto electrointensivo y considera «sintómatico» las quejas de las comunidades cantábricas menos el País Vasco