Los 12 trabajadores internacionales de la ONU en Trípoli cruzaron en las últimas horas la frontera con Túnez, desde donde «seguirán supervisando» la situación en Libia.
«Los ataques contra las misiones diplomáticas no debilitarán nuestra determinación de proteger a la población civil en Libia», concluyó el jefe de la diplomacia británica.
El obispo de Trípoli pide «respeto por el dolor de un padre que pierde su hijo». Los familiares del líder libio fallecieron durante un bombardeo de la OTAN.