El campeón español admite que «el tiempo pone todo en su sitio», aunque «lógicamente ser amigo de uno de tus rivales, sea Valentino o no, es muy difícil, casi imposible».
Ambos llegaron a la última curva sin ceder un milímetro al rival y, como en el 2018, la victoria fue para Dovizioso por escasamente 27 milésimas de segundo