Una fuente gubernamental asegura que las tropas cumplieron con la decisión que les fue encomendada, ya que ha vuelto la estabilidad a Baréin donde se iniciaron las protestas el 14 de febrero.
El acuerdo establece una transferencia del poder al vicepresidente en el plazo de un mes, y elecciones presidenciales y parlamentarias dos meses después.
La compañía naviera Enesel SA anunció que los secuestradores dejaron zarpar en libertad al barco, y añadió que «los oficiales y la tripulación se encuentran en buen estado de salud».