La instalación, que amenaza con hundirse, almacena 1.500 toneladas de petróleo y diésel El derrumbamiento de la mayor plataforma petrolífera del mundo, situada a 120 kilómetros al norte de Río de Janeiro, amenaza con convertirse en una catástrofe ecológica. El accidente se produjo el jueves, cuando una serie de explosiones hicieron ceder los cimientos de la instalación, que llegó a inclinarse treinta grados. Un muerto y nueve desaparecidos, a los que ya se da por fallecidos, es el balance del siniestro.
REDACCIÓN