16 nov 2001
El Liceo-Casino pone la guinda a su futuro con la aprobación de la ciudad deportiva
La asamblea respalda la venta de la sede de Juan XXIII y la compra del solar para el complejo El «lince» Vallejo se llevó de calle la asamblea celebrada ayer en el Liceo-Casino. Si la fusión de sociedades se cerró con aplastantes mayorías, la venta de las instalaciones de Juan XXIII y la compra de la finca para la nueva ciudad deportiva constituyó un auténtico rodillo. Poco a poco, las razones de la directiva fueron acallando las escasas dudas del personal, que se rindió definitivamente ante la evidencia económica. Descontadas las operaciones de compra-venta, la construcción del club de campo tan sólo costará 445 pesetas (2,67 euros) mensuales durante 25 años a cada socio. Aplausos, y a jugar.