No es la primera vez que el mundo mira con angustia hacia la aguja del nivel de combustible. A principios de los setenta, el petróleo ya se ganó a pulso su sobrenombre de oro negro. Las noticias de La Voz de esos años nos muestran una España que había caminado alegremente por la autopista del desarrollismo y de pronto se veía en la reserva.
La organización agraria insta a las industrias lácteas a prorrogar los contratos en vigor hasta que se cuantifique la afectación que el conflicto tendrá en las granjas