Los números de los vigueses asustan, ya que fueron el equipo más goleador, con 101 dianas, y el que menos encajó, con 29, en su grupo de Primera Futgal
El caboverdiano emigró a Burela en noviembre, retomó el fútbol en el filial tras dos años inactivo y sumó tres goles y cinco asistencias con el primer equipo en los cuatro partidos que certificaron una permanencia en Preferente que parecía imposible