«No puedo predecir si mi cuerpo me permitirá disfrutar del tenis tanto como disfruté los últimos veinte años», asumió el español, que vuelve a jugar este martes
Hay intrépidos motoristas desafiando la gravedad en su globo de acero, acróbatas en la rueda de la muerte, locos del rulo sobre pirámides, alambristas en bicicleta