En 1995 se vivió una situación similar pero Hassan II, que gozaba de poder absoluto, ordenó abrir los caladeros a la flota española Las causas del eventual fracaso de las negociaciones euro-magrebíes son, en esencia, tres. Primera, la pretensión marroquí de encarecer sobremanera la compensación que abonará Bruselas. Segunda, la timorata e inexperta actitud del director general de Pesca de la UE, el danés Stefen Smidt, que ha picado en casi todos los ¿anzuelos¿ que ha lanzado el ministro de Pesca alauí, Said Chbatu. Y en tercer lugar, aunque es el escollo principal, la enorme presión social, mediática y política que ejercen los armadores locales para impedir que la flota europea sea autorizada a capturar marisco y cefalópodos.
M. BLANCO
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F. SORIA