Es la entrada de los peregrinos a la urbe y está cortada por los trabajos para sanear el Gafos. Caminantes, comerciantes y hosteleros se lamentan de las consecuencias negativas para su actividad y sus negocios
Los vecinos de la desembocadura del río pontevedrés disfrutan estos días de la presencia de esta especie que, según resaltan desde Vaipolorío, es habitual observarla en otros tramos del Gafos.