Y Segismundo se volvió Sexismunda
El grupo Sarabela sorprendió a los espectadores con su peculiar versión de «La vida es sueño», de Calderón de la Barca El público llenó masivamente las gradas del polideportivo Santa Uxía el sábado por la noche. Antes de comenzar la función hubo algunas protestas, pues las personas situadas en las butacas de los extremos no podían ver de frente el escenario, situado en el centro. Al final, el problema se solucionó: los más jóvenes se sentaron en el suelo. Así, todos tuvieron la ocasión de disfrutar de una pieza teatral fuera de lo común, patrocinada por Caixanova, que consigue adaptar a la escenografía gallega un texto tan complicado como «La vida es sueño», de Calderón de la Barca, y sin decorados. Al final, todo el mundo quedó sorprendido y satisfecho.
M. DEL RÍO / I. GÓMEZ