Un portavoz de Downing Street asegura que «no hay ninguna justificación para las agresiones que sufrieron la policía y la población, ni para los daños materiales ocasionados».
La investigación policial sobre las escuchas abarca dos aspectos, los pinchazos de teléfonos para obtener exclusivas -enmarcado en la operación Weeting- y los sobornos a la Policía, objetivo de la operación Elveden.