Los tripulantes de los atuneros que arriesgan sus vidas buscando atún frente a Somalia se alimentan con el pescado que envía un establecimiento de Baiona
Tras cuatro meses de descanso intentando olvidar la pesadilla Secundino Dacosta, José Manuel Crujeiras y Joaquin Fernández, vuelven a enrolarse en el atunero vasco.
Si navegar en el Índico siempre fue difícil, ahora, con la amenaza de los secuestradores, la tensión va en aumento«Están en todas partes». «No hay sitio seguro». «Atacan a todo lo que se mueve», se lamentan los marineros«De día hay mucha tensión; de noche, también; estaría encantado de pasar para el Pacífico»
Hoy ha sido atacado un atunero vasco y otros dos han tenido que huir tras avistar a los piratas. Ayer otro buque, el Albacan, repelió otro intento de secuestro. La operación Atalanta ha detenido a 22 asaltantes, en dos grupos de once piratas.