El exprimer ministro asegura que la peor culpa del dictador italiano fue la aprobación de las leyes raciales, por las que se persiguió principalmente a los judíos
«Que los italianos puedan creer en la seriedad de Berlusconi me recuerda al cuento, en el que encanta a los ratoncitos y acaban ahogándose en el río», asegura el exprimer ministro en una entrevista en televisión