El subgobernador de la institución, Javier Aríztegui, añadió que las cajas no podrán financiarse en el mercado hasta que no finalice la reestructuración del sector en tres o cuatro meses.
La operación, que acaba de ser suscrita, supone que cada una de las dos entidades gallegas, por separado, presten 25 millones de euros al Gobierno de aquella comunidad.
Siete de los 91 bancos europeos sometidos al test de solvencia han suspendido la prueba. Cinco son cajas de ahorro españolas que habían pedido fusionarse al Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria- Cajasur, Diada, Espiga, Banca Cívica y UNNIM-.