Benito Quintairos, originario de la parroquia de Atás, apareció colgado por los pies de una carretilla elevadora en su carpintería en llamas. Su esposa y su suegra fueron halladas en su vivienda con signos de violencia
Evitaría que se sentase en el banquillo. Horrach justifica la exculpación de la duquesa de Palma en que todo se basa en un «raquítico pudo saber», lo que la coloca en una situación de indefensión