Pegasus

Así nació el polémico software espía

Todo empezó en una granja de pollos israelí

Es la ciberarma más poderosa y que más se extiende por el planeta. Pegasus es un ‘software’ de vigilancia creado, en teoría, para combatir el terrorismo y el crimen. Hoy es ya el mayor espía del mundo. Y no nació en un garaje...

Domingo, 1 de mayo 2022, 01:20

Los israelíes Shalev Hulio y Omri Lavie son los creadores del virus de espionaje más potente de la historia. Pero lo que empezó siendo una herramienta que vendían a los gobiernos para infiltrarse en redes de narcotraficantes y terroristas se ha convertido en una pesadilla orwelliana para vigilar a políticos, activistas y periodistas en 19 países; entre ellos, España. La firma israelí NSO, que fundaron para comercializar este software indetectable, está ahora contra las cuerdas. Denunciada por Meta (la matriz de Facebook y WhatsApp) y Apple por infectar miles de teléfonos, y en la lista negra de Estados Unidos y el Reino Unido, sus inversores aseguran que se han quedado sin negocio debido a la exposición pública de sus actividades. Y ha pasado de ser una mina de oro a que nadie quiera contratar sus servicios, según Financial Times. Son las reglas del juego de una industria opaca que aporta a Israel, el país que la lidera, más de 7500 millones de euros anuales. Y que tiene un impacto profundo en las relaciones internacionales y diplomáticas.

Hulio y Lavie son inseparables desde niños. Ahora rondan los 40 y han sido amigos del barrio, compañeros de universidad y camaradas del servicio militar, ... que en Israel es obligatorio. Juntos probaron fortuna en el negocio de las tecnológicas, pero la crisis de 2008 se llevó por delante su empresa. Dicen que cada crisis trae una oportunidad. Y ese mismo año se agenciaron uno de los primeros iPhones que salieron al mercado. Lo destriparon... y encontraron algo interesante. Una manera de hacerse con el control del terminal a distancia. Desarrollaron entonces un producto que ofrecía a los empleados de soporte técnico de las empresas de telefonía el acceso remoto a los dispositivos de sus clientes (con el permiso de estos). Pero no consiguieron vendérselo a nadie. Un día, sin embargo, les contactó un tipo misterioso. «Una agencia de inteligencia europea descubrió lo que hacía nuestro producto y enviaron a alguien a hablar conmigo», recuerda Hulio.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Sobre la firma

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

hoy Todo empezó en una granja de pollos israelí

Todo empezó en una granja de pollos israelí