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Reinos de humo

La cocina de la liebre

Carlos Maribona

Por el mar corren las liebres…», dice aquella antigua canción infantil que se titulaba Vamos a contar mentiras. Nunca han corrido las liebres por el mar, pero por desgracia tampoco corren ya demasiado por el monte. Cada vez hay menos ejemplares de estas reinas de la caza de pelo, puro sabor a campo, convertidas en un producto de lujo.

Mucha gente la consideraba (y sigue haciéndolo) un animal carroñero y tampoco gusta demasiado su carne negra

La verdad es que en España, a diferencia de Francia, nunca se ha apreciado demasiado la liebre, pese a su abundancia en otros tiempos. Mucha ... gente la consideraba (y sigue haciéndolo) un animal carroñero y tampoco gusta demasiado su carne negra. Alejandro Dumas padre se extrañaba tras su largo viaje por nuestro país de que los españoles apenas la comieran y prefirieran el conejo. Aquí tradicionalmente se ha preparado en platos populares de campo, desde un arroz hasta un guiso con judías.

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