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Reinos de humo

Que te den morcilla

Carlos Maribona

Pues sí, que te den morcilla. Pero de la buena. La despectiva frase no hace justicia a uno de los grandes embutidos españoles. Frase, por cierto, que procede de los tiempos en que, allá por finales del siglo XIX, a los abundantes por aquel entonces perros vagabundos se les daban morcillas envenenadas para evitar que propagaran enfermedades como la rabia. Y de ahí ese dicho que en nuestros días, ya sin perros callejeros y sin morcillas con veneno, se sigue utilizando popularmente.

La frase procede de finales del siglo XIX, cuando a los abundantes perros vagabundos se les daban morcillas envenenadas para evitar que propagaran enfermedades como la rabia

Obviamente no es esa la morcilla a la que me refiero. O a las morcillas, porque en realidad hay tantas como regiones en España. Desde ... la asturiana, convenientemente ahumada para evitar que la humedad la estropee, hasta la de arroz, probablemente la más conocida de todas y de la que Burgos ha hecho bandera. Sangre de cerdo, manteca, especias, arroz y cebolla son sus principales ingredientes. Morcillas de arroz que, además de las burgalesas, se elaboran en muchas otras zonas, cada una con sus características propias.

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