Mi hermosa lavandería

Y yo le dije

Domingo, 5 de diciembre 2021, 01:16

Soy una cotilla irredenta. Creo que ya de pequeña lo era, cuando espiaba las conversaciones de mis padres. Me gusta mucho saber qué dice la gente cuando cree que no la escucha nadie, cosa que en el mundo en el que vivimos es cada vez más difícil. Sí, ya sabemos que nuestro teléfono nos espía para saber si estamos pensando en comprar una plancha o cambiar de coche o cenar comida tailandesa, pero no sé si también está muy interesado en nuestros desdenes amorosos, la manía que de repente le hemos cogido a un primo o el deseo de huir de una fiesta a la que de entrada nos daba pereza asistir.

En bares, en cafés, en salas de espera, en oficinas, en restaurantes, probablemente debido al uso continuo de la mascarilla, pero lo cierto es que ... cada vez hablamos más alto y es imposible no enterarse de la vida y milagros del prójimo. Mi espíritu cotilla se ve colmado así de un enorme abanico de oportunidades. Estoy ahora mismo tomando una coca-cola en la terraza de un bar y un grupo de chavales se pelea por pagar la cuenta. Cuando se levantan, se instala en la misma mesa una mujer de unos 40 años, hablándole al altavoz de su móvil.

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Isabel Coixet (Barcelona, 1960) es una cineasta española ganadora de varios Premios Goya

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